La vacunación contra SARS-CoV-2 ha demostrado ser efectiva para reducir hospitalizaciones graves y mortalidad; sin embargo, la detección mediante pruebas COVID continúa siendo una herramienta clave en el control de la transmisión y la identificación de casos asintomáticos o de casos de infección posvacunal. Aunque las vacunas estimulan la respuesta inmunitaria, no garantizan una inmunidad estéril ni evitan la posibilidad de contagio o reinfección.
Importancia de la detección de SARS-CoV-2 en vacunados
Los estudios clínicos han mostrado que las personas vacunadas pueden presentar infecciones de avance (breakthrough infections), especialmente en presencia de variantes con mayor capacidad de evadir anticuerpos. En estos casos, las pruebas de diagnóstico COVID permiten detectar tempranamente al virus y aplicar medidas de aislamientos para reducir el riesgo de propagación, incluso cuando los síntomas son leves o ausentes.
Limitaciones de la inmunidad posvacunal
La respuesta inmune generada por la vacuna puede variar según la edad, comorbilidades y el tiempo transcurrido desde la última dosis. Con el paso de los meses, los niveles de anticuerpos neutralizantes tienden a disminuir, lo que incrementa la probabilidad de infección leve o moderada. Por esta razón, los protocolos clínicos recomiendan realizar test de antígenos o PCR en vacunados que presenten síntomas compatibles o que hayan tenido contacto estrecho con un caso confirmado.
Tipos de test recomendados tras la vacunación
- Pruebas de antígenos: ideales para detección rápida en personas con síntomas leves de COVID-19 y para cribados en entornos comunitarios.
- Reacción en cadena de la polimerasa (PCR): método molecular de alta sensibilidad para confirmar infección activa, recomendado en casos de sospecha clínica pese a un test antigénico negativo.
- Pruebas serológicas: útiles para evaluar la respuesta inmune postvacunal, aunque no indican infección activa, ayudan a medir la concentración de anticuerpos IgG tras la vacunación o infección previa.
Escenarios clínicos y epidemiológicos
La indicación de realizar pruebas COVID en individuos vacunados debe basarse en criterios claros:
- Síntomas respiratorios: fiebre, tos, disnea o pérdida de gusto/olfato, incluso tras la pauta completa de vacunación.
- Contacto de alto riesgo: exposición prolongada a un caso confirmado sin el uso de medidas de protección.
- Entornos de alta vulnerabilidad: residencias de adultos mayores o unidades de cuidados intensivos, donde la detección temprana es crítica.
- Viajes internacionales: países que mantienen requisitos de prueba para viajeros vacunados.
El uso coordinado de pruebas rápidas y métodos moleculares permite responder con agilidad a brotes y ajustar las estrategias de salud pública, garantizando la protección tanto de las personas vacunadas como de aquellos que aún no han completado su esquema.
Mantener la vigilancia epidemiológica mediante la realización de pruebas diagnósticas de COVID-19 en poblaciones vacunadas es fundamental para monitorear la eficacia de las vacunas frente a nuevas variantes y planificar campañas de refuerzo.
Cuida tu salud y la de tu entorno. Si presentas síntomas o has tenido contacto estrecho con un caso confirmado, acude a un laboratorio acreditado y realiza tus pruebas COVID a tiempo.
Alcance de la vacuna contra el VPH

