La tele de tórax es un estudio radiológico que utiliza rayos X para generar imágenes de la cavidad torácica. Aunque se trata de una técnica segura y de rutina en la práctica clínica, es importante entender los principios de la radiación ionizante, los niveles de dosis empleados y las medidas de protección para minimizar los riesgos asociados.
Principios de la radiación ionizante
Los rayos X son fotones de alta energía capaces de atravesar tejidos del cuerpo humano. Durante la tele de tórax, el haz de rayos X atraviesa el tórax y es atenuado de manera distinta por huesos, aire y tejidos blandos, lo que permite obtener una imagen de contraste. La exposición a radiación ionizante tiene el potencial de dañar moléculas celulares, especialmente el ADN, por lo que cada examen se justifica clínicamente para mantener un balance entre beneficio diagnóstico y riesgo radiológico.
Niveles de dosis en tele de tórax
La dosis eficaz promedio de una radiografía pulmonar frontal y lateral conjunta suele rondar 0.1 a 0.2 milisieverts (mSv). Para ponerlo en contexto, la radiación natural de fondo a la que una persona está expuesta en un año es de aproximadamente 2.4 mSv. Por tanto, una tele de tórax equivale a pocos días de exposición natural. Estos valores varían según el equipo, el protocolo y el grosor corporal del paciente, pero siempre se mantienen dentro de rangos considerados de baja dosis.
Factores de riesgo y protección
Aunque el riesgo de efectos adversos por una sola radiografía es mínimo, se aplica el principio ALARA (“As Low As Reasonably Achievable”) para reducir la exposición. En la práctica se emplean estrategias como:
- Uso de kilovoltaje alto (110–120 kVp) para disminuir la absorción superficial.
- Barras de campo bien colimadas para limitar el haz al área de interés.
- Delantales plomados y protectores tiroideos en población susceptible.
Estas medidas reducen la radiación dispersa y protegen órganos sensibles, garantizando que la tele de tórax se realice con la máxima seguridad.
Poblaciones vulnerables
Ciertos grupos requieren precauciones adicionales:
- Mujeres embarazadas: la exposición a radiación ionizante puede afectar el desarrollo fetal. Se evalúa cuidadosamente la indicación y, de ser necesario, se consideran alternativas o se implementan protecciones abdominales.
- Niños: por su mayor radiosensibilidad y vida útil más extensa, se ajusta la dosis y se utiliza inmovilización suave para evitar repeticiones.
- Pacientes jóvenes y con múltiples estudios previos: se lleva un registro de exposiciones acumuladas para evitar dosis innecesarias.
Comparación con otros estudios de imagen
En comparación con tomografía computarizada de tórax, cuya dosis puede oscilar entre 5 y 7 mSv, la tele de tórax es claramente de baja irradiación. Por ello, se prefiere como examen inicial ante sospechas de neumonía, derrame pleural, neumotórax o cardiomegalia. Cuando los hallazgos de la placa no son concluyentes, se complementa con estudios de mayor resolución, siempre valorando el riesgo-beneficio.
Recomendaciones para la práctica segura
Para optimizar la seguridad de una tele de tórax, sigue estas indicaciones:
- Comunica al personal médico si existe posibilidad de embarazo.
- Retira objetos metálicos y usa la bata radiológica proporcionada.
- Sigue las instrucciones de respiración y permanencia estática.
- Si has tenido múltiples estudios previos, informa al técnico para ajustar la dosis.
La vigilancia estricta de indicaciones y protocolos garantiza que la exposición a rayos X sea mínima y controlada.
La detección temprana de patologías torácicas es esencial para un tratamiento eficaz. Cuida tu salud y acude a tu médico para realizarte los estudios de laboratorio e imagen que requieras. ¡Protege tu bienestar con pruebas oportunas!



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